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Apolinarismo

Período
s. IV
Fundador
Apolinar de Laodicea (c. 310–c. 390)

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Qué sostenía

Sostenía que en Cristo el Logos divino ocupaba el lugar del alma racional (nous) humana, de modo que Cristo no tenía una mente humana completa.

Cómo se respondió

Condenado por sínodos en Roma bajo Dámaso (c. 377) y por el concilio de Constantinopla (381, canon 1); Gregorio Nacianceno respondió: «lo que no ha sido asumido no ha sido sanado».

Su historia

Apolinar, obispo de Laodicea en Siria, fue un firme defensor de la fe nicena y amigo de Atanasio. Precisamente para subrayar que Cristo es verdaderamente Dios y que es un único sujeto, propuso que el Verbo divino asumió un cuerpo y un alma animal, pero no una mente humana: el Logos mismo hacía de principio racional. Así evitaba, a su juicio, la idea de dos sujetos en Cristo y la posibilidad de que la voluntad humana de Cristo pecara.

Su fórmula «una sola naturaleza encarnada del Dios Verbo» (mia physis tou Theou Logou sesarkōmenē) llegó a circular bajo el nombre de Atanasio, y luego la usó Cirilo de Alejandría creyéndola atanasiana. Este dato es importante para entender las controversias del siglo V.

La respuesta vino sobre todo de los capadocios. Gregorio Nacianceno, en su primera carta a Cledonio, formuló un principio que se volvió clásico: «lo que no ha sido asumido no ha sido sanado; lo que está unido a Dios, eso se salva». Si la mente humana es la sede del pecado, Cristo debía asumirla para redimirla. Gregorio de Nisa escribió un tratado contra Apolinar. Sínodos romanos bajo el papa Dámaso (c. 377) y el concilio de Constantinopla (381, canon 1) condenaron la doctrina.

Los seguidores de Apolinar formaron pequeñas comunidades que se disolvieron en las primeras décadas del siglo V. Su legado es la afirmación, compartida desde entonces por las principales tradiciones, de que Cristo es plenamente humano —con cuerpo, alma y mente humanos— además de plenamente divino, y el principio soteriológico de Gregorio, que sigue siendo central en la cristología.

Concilios que lo trataron