Saltar al contenido

La posición católica

Cómo la Iglesia católica entiende la Eucaristía, con sus propias fuentes.

Qué enseña

Lo que la Iglesia católica enseña sobre la Eucaristía, con el grado de autoridad que le corresponde según las categorías de la Iglesia.

Para la Iglesia católica, la Eucaristía es el sacrificio del cuerpo y la sangre de Cristo, instituido en la última Cena para hacer presente el sacrificio de la cruz hasta que él vuelva, y a la vez el banquete en el que se recibe a Cristo mismo. (; ; )

  1. En la Eucaristía, después de la consagración, está contenido verdadera, real y sustancialmente Cristo entero: su cuerpo y su sangre, con su alma y su divinidad. No está solo como en un signo o una figura. La Iglesia la llama presencia «real» por excelencia, no porque las otras presencias de Cristo (en su Palabra, en la oración de la Iglesia, en los sacramentos) no sean reales.

    , , ,

  2. Por la consagración, toda la sustancia del pan se convierte en la sustancia del cuerpo de Cristo y toda la sustancia del vino en la de su sangre; del pan y del vino quedan solo las especies (lo que se ve, se toca y se gusta). La Iglesia llama a este cambio «transubstanciación».

    , , , ,

  3. La Misa es un sacrificio verdadero y propio: sacrificio de acción de gracias y de alabanza al Padre, y memorial de la Pascua de Cristo. No es otro sacrificio distinto del de la cruz: la víctima y el que ofrece son los mismos, Cristo, y solo cambia el modo de ofrecerse, que ahora es incruento. Por eso la Iglesia enseña que es también propiciatorio y que puede ofrecerse por vivos y difuntos.

    , , , , ,

  4. Bajo la especie del pan y bajo la del vino está Cristo entero, y también en cada parte de cada una: partir la hostia no divide a Cristo. Por eso quien comulga solo con el pan recibe a Cristo entero.

    , ,

  5. Como Cristo mismo está presente, a la Eucaristía se le da el culto de adoración que se debe solo a Dios. Por eso se la guarda en el sagrario, se la lleva a los enfermos, se la expone para la adoración y se la lleva en procesión.

    , , ,

Por qué

La Iglesia católica funda esta enseñanza, ante todo, en las palabras de Cristo en la última Cena, tomadas en su sentido propio: «Esto es mi cuerpo» ().

Las lee junto con el discurso del pan de vida (Juan 6) y con las palabras «que por vosotros es dado» y «derramada por muchos», que muestran un sacrificio (; ; ; ; ; ; ).

Y sostiene que la Iglesia siempre lo creyó así ().

El Catecismo cita a san Juan Crisóstomo:

No es el hombre quien hace que las cosas ofrecidas se conviertan en Cuerpo y Sangre de Cristo, sino Cristo mismo que fue crucificado por nosotros. El sacerdote, figura de Cristo, pronuncia estas palabras, pero su eficacia y su gracia provienen de Dios. Esto es mi Cuerpo, dice. Esta palabra transforma las cosas ofrecidas.
San Juan CrisóstomoHomilías sobre la traición de Judas388 (según Baur)

El Catecismo cita a san Ambrosio:

Estemos bien persuadidos de que esto no es lo que la naturaleza ha producido, sino lo que la bendición ha consagrado, y de que la fuerza de la bendición supera a la de la naturaleza, porque por la bendición la naturaleza misma resulta cambiada.
La palabra de Cristo, que pudo hacer de la nada lo que no existía, ¿no podría cambiar las cosas existentes en lo que no eran todavía?
San AmbrosioSobre los misteriosc. 387–391

Para la Iglesia católica, Juan 6 no admite una lectura metafórica: ante el asombro de los oyentes, Jesús se ve obligado, dice Juan Pablo II, «a recalcar la verdad objetiva de sus palabras»: «Mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida» (). Y concluye: «No se trata de un alimento metafórico» ().

La Escritura que usa

Los pasajes que los documentos católicos citan sobre la Eucaristía, y cómo los leen.

  • Para la Iglesia católica, «esto es mi cuerpo… esto es mi sangre» () se lee en su sentido propio: Cristo dio a los apóstoles su propio cuerpo y su propia sangre (). «Que por vosotros es dado» () y «derramada por muchos para remisión de los pecados» () muestran que es un sacrificio ().

  • Para la Iglesia católica, con estas palabras Cristo hizo sacerdotes a los apóstoles y les mandó ofrecer su cuerpo y su sangre (). El memorial no es solo recordar: es la celebración litúrgica que hace presente lo que recuerda ().

  • Para la Iglesia católica, el discurso del pan de vida prepara la institución de la Eucaristía (). Ante el asombro de los oyentes, Jesús «recalca la verdad objetiva de sus palabras»: «mi carne es verdadera comida» (); por eso, según (), no es «un alimento metafórico». Trento, por su parte, usa Juan 6 «segun las varias interpretaciones de los santos Padres y doctores» ().

  • «La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de Cristo?» (). Para la Iglesia católica, la Eucaristía une a Cristo y, por eso, une entre sí a los que comulgan en un solo cuerpo, la Iglesia ().

Objeciones

Objeciones a la postura católica. Abre cada una para leer en profundidad la respuesta católica.

  • Si Cristo se ofreció «una vez para siempre», la Misa no puede ser un sacrificio

    Hebreos dice que Cristo no se ofreció «muchas veces» sino una vez, que «con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre á los santificados» y que «donde hay remisión de éstos, no hay más ofrenda por pecado» (; ). La muerte de Cristo es el único sacrificio propiciatorio; la Cena puede ser un sacrificio de alabanza y acción de gracias de los ya reconciliados, pero no uno que reconcilie con Dios. Si la Misa es un sacrificio propiciatorio que se ofrece cada día por vivos y difuntos, o repite la cruz o le añade algo que la cruz no hizo.

  • Misas privadas y misas por los difuntos: la Cena convertida en una obra que vale por sí sola

    Cristo instituyó la Cena para que la comunidad comulgue y los creyentes reciban con fe el perdón. Misas sin comulgantes, multiplicadas y aplicadas a cambio de dinero por vivos y difuntos, hacen de ella una obra que valdría por el solo hecho de celebrarse, sin la fe de quien la recibe. Y la Cena se instituyó para los vivos: aplicarla por los difuntos no tiene testimonio ni mandato en la Escritura.

  • Pablo lo sigue llamando «pan»: lo consagrado sigue siendo pan

    Después de la consagración Pablo lo sigue llamando «pan» (; ): el pan sigue siendo pan en su sustancia, y enseñar que su sustancia desaparece no concuerda con la Escritura. Los reformados añaden que el cuerpo de Cristo está en el cielo () y que la transubstanciación va «aun contra el sentido y razon comunes» y «destruye la naturaleza del sacramento» ().

Ver las 7 objeciones

Cómo se vive

La Eucaristía se celebra en la Misa. Los católicos tienen la obligación de participar en ella los domingos y las demás fiestas de precepto, y deben comulgar al menos una vez al año, en tiempo pascual (). Pero la Iglesia no se queda en ese mínimo: «recomienda vivamente a los fieles recibir la santa Eucaristía los domingos y los días de fiesta, o con más frecuencia aún, incluso todos los días» ().

Solo un sacerdote válidamente ordenado preside y consagra (). La Iglesia pide comulgar en gracia de Dios: quien tiene conciencia de pecado grave se confiesa antes (). Como, para la Iglesia, Cristo sigue presente mientras duran las especies, las hostias consagradas se guardan en el sagrario, desde donde se llevan a los enfermos y ante el que se reza y se adora (; ).

  • La Misa: Palabra y Eucaristía

    La celebración tiene «dos grandes momentos que forman una unidad básica»: la liturgia de la Palabra, «con las lecturas, la homilía y la oración universal», y la liturgia eucarística, «con la presentación del pan y del vino, la acción de gracias consecratoria y la comunión»; juntas constituyen «un solo acto de culto» ().

  • Misa del domingo

    «El domingo y las demás fiestas de precepto los fieles tienen obligación de participar en la Misa» ().

  • Comunión frecuente; mínimo anual

    La Iglesia recomienda comulgar cada vez que se participa en la Misa, incluso a diario; obliga a hacerlo «por lo menos una vez al año», «durante el tiempo pascual, a no ser que por causa justa se cumpla en otro tiempo dentro del año» (; ; ).

  • En gracia de Dios

    «Quien tenga conciencia de hallarse en pecado grave, no celebre la Misa ni comulgue el Cuerpo del Señor sin acudir antes a la confesión sacramental, a no ser que concurra un motivo grave y no haya oportunidad de confesarse», y en ese caso debe hacer un acto de contrición perfecta con propósito de confesarse cuanto antes (; ; ).

  • Ayuno eucarístico

    Abstenerse de comida y bebida «al menos desde una hora antes de la sagrada comunión, a excepción sólo del agua y de las medicinas»; los mayores, los enfermos y quienes los cuidan quedan exentos (; ).

  • Primera comunión

    Los niños que han llegado al uso de razón, con preparación y «previa confesión sacramental»; deben poder recibir el Cuerpo del Señor «con fe y devoción» ().

  • Quién preside

    «Sólo el sacerdote válidamente ordenado es ministro capaz de confeccionar el sacramento de la Eucaristía, actuando en la persona de Cristo.» Cristo mismo «es quien preside invisiblemente toda celebración eucarística»; el obispo o el presbítero preside «actuando in persona Christi capitis» (; ).

  • Pan y vino

    Pan «exclusivamente de trigo y hecho recientemente»; vino «natural, del fruto de la vid», con «un poco de agua»; en la Iglesia latina, pan ázimo «según la antigua tradición de la Iglesia latina» (; ; ).

Grado de autoridad

Qué significa, para la Iglesia católica, que una enseñanza sea dogma, doctrina definitiva, magisterio auténtico o disciplina.

Dogma

Se ha de creer con fe divina y católica todo aquello que se contiene en la palabra de Dios escrita o transmitida por tradición […] y que además es propuesto como revelado por Dios, ya sea por el magisterio solemne de la Iglesia, ya por su magisterio ordinario y universal ().

En esta página: la presencia real, la transubstanciación, el sacrificio de la Misa, Cristo entero en cada especie, la adoración, el sacerdocio, la comunión bajo una especie, los frutos de la comunión.

Doctrina definitiva

Se han de aceptar y retener firmemente todas y cada una de las cosas sobre la doctrina de la fe y las costumbres propuestas de modo definitivo por el magisterio de la Iglesia ().

Ninguna afirmación de esta página tiene este grado.

Magisterio auténtico

Se ha de prestar un asentimiento religioso del entendimiento y de la voluntad, sin que llegue a ser de fe, a la doctrina que el Sumo Pontífice o el Colegio de los Obispos, en el ejercicio de su magisterio auténtico, enseñan acerca de la fe y de las costumbres ().

En esta página: la Eucaristía hace la Iglesia.

Disciplina

Las decisiones magisteriales en materia de disciplina, aunque no estén garantizadas por el carisma de la infalibilidad, no están desprovistas de la asistencia divina y requieren la adhesión de los fieles ().

En esta página: la comunión bajo una especie, los frutos de la comunión, la Eucaristía hace la Iglesia.

Videos

Creadores católicos explican y defienden esta postura. Los videos se abren en YouTube.

Ves 5 de 15