Lo que escribieron los primeros cristianos sobre el papado
Los textos cristianos hasta c. 800 que tratan de el papado, en orden cronológico. Cada uno lleva a la obra completa.
Entra cada pasaje que cita alguna de las tradiciones y cada uno que cita la bibliografía académica habitual sobre el tema. La lista no dice qué prueba cada texto: eso lo dice cada tradición en su propia página.
- c. 107–110No se cotejó la recensión ni el griego «προκαθημένη τῆς ἀγάπης».
Ignacio de Antioquía, Carta a los Romanos, salutación
que también preside en el lugar de la región de los romanos, digna de Dios, digna de honor, [...] y que preside sobre el amor, que lleva el nombre de Cristo y del Padre
- c. 180–189La obra se conserva solo en latín, y los traductores de ANF advierten que el sentido de esta frase no es seguro.
Ireneo de Lyon, Contra las herejías III.3.2
Pues es necesario que toda Iglesia concuerde con esta Iglesia, a causa de su autoridad preeminente, es decir, los fieles de todas partes, por cuanto la tradición apostólica ha sido conservada continuamente por aquellos [hombres fieles] que existen en todas partes
- c. 251Se muestra el texto recibido tal como lo imprime ANF. El año no se pudo confirmar en una edición fechada.
Cipriano de Cartago, Sobre la unidad de la Iglesia 4
Y aunque a todos los apóstoles, después de su resurrección, da un poder igual, [...] sin embargo, para mostrar la unidad, dispuso con su autoridad el origen de esa unidad, comenzando por uno. Ciertamente los demás apóstoles eran también lo que fue Pedro, dotados de una participación semejante de honor y de poder; pero el principio procede de la unidad.
- 256Traducción latina de una carta griega perdida.
, Carta a Cipriano LXXIV (ANF)
Con justicia me indigno ante esta necedad tan abierta y manifiesta de Esteban: que quien así se jacta del lugar de su episcopado y sostiene que tiene la sucesión de Pedro, sobre quien se pusieron los fundamentos de la Iglesia, introduzca otras muchas rocas y establezca nuevos edificios de muchas iglesias
- 325
, Cánones, canon 6
Que prevalezcan las antiguas costumbres de Egipto, Libia y la Pentápolis, de modo que el obispo de Alejandría tenga jurisdicción sobre todas ellas, pues lo mismo es costumbre también para el obispo de Roma. Del mismo modo, en Antioquía y en las demás provincias, conserven las Iglesias sus privilegios.
- 343/344La edición da dos versiones del canon; se muestra la primera.
, Cánones, canon III
Pero si acaso se ha dictado sentencia contra un obispo en algún asunto y él supone que su causa no es infundada sino buena, para que se reabra la cuestión, honremos, si parece bien a vuestra caridad, la memoria del apóstol Pedro, y que los que dieron el juicio escriban a Julio, obispo de Roma, para que, si es necesario, la causa sea juzgada de nuevo por los obispos de las provincias vecinas, y que él designe árbitros; pero si no se puede mostrar que su causa es de tal naturaleza que necesite un nuevo juicio, que el juicio una vez dado no sea anulado, sino que quede firme como antes.
- 376/377
Jerónimo, Carta XV a Dámaso, § 2
Como no sigo a ningún jefe sino a Cristo, así no estoy en comunión con nadie sino con vuestra beatitud, es decir, con la cátedra de Pedro. ¡Pues sé que esta es la roca sobre la cual está edificada la Iglesia!
- c. 440Es un sermón del aniversario de su elevación; la edición no imprime el año. Fue ordenado el 29 de septiembre de 440.
León Magno, Sermón III, cap. III
La dispensación de la Verdad permanece, pues, y el bienaventurado Pedro, perseverando en la fortaleza de la Roca que recibió, no ha abandonado el timón de la Iglesia que tomó a su cargo. [...] Y así, si algo se hace con rectitud y con rectitud se decreta por nosotros, si algo se obtiene de la misericordia de Dios con nuestras súplicas diarias, es por obra y méritos de aquel cuyo poder vive y cuya autoridad prevalece en su Sede.
- 451
, Cánones, canon 28
Pues los Padres concedieron con razón privilegios al trono de la antigua Roma, porque era la ciudad regia. Y los ciento cincuenta obispos piadosísimos, movidos por la misma consideración, dieron privilegios iguales […] al santísimo trono de la Nueva Roma, juzgando con justicia que la ciudad honrada con la soberanía y el senado, y que goza de privilegios iguales a los de la antigua Roma imperial, debía también en lo eclesiástico ser engrandecida como ella y ocupar el lugar siguiente después de ella
- c. 594–595La edición fecha el libro V en 594–595; la carta no trae año propio. Se muestran dos pasajes de la misma carta.
Gregorio Magno, Carta V.XX al emperador Mauricio Libro V, carta XX
Pues a todos los que conocen el Evangelio les consta que, por la voz del Señor, el cuidado de toda la Iglesia fue confiado al santo Apóstol y Príncipe de todos los Apóstoles, Pedro. [...] He aquí que recibió las llaves del reino celestial, y se le dio el poder de atar y desatar, se le confía el cuidado y el principado de toda la Iglesia, y sin embargo no se le llama apóstol universal; mientras que el santísimo varón, mi compañero en el sacerdocio Juan, intenta que se le llame obispo universal.