Saltar al contenido

La posición luterana

Cómo las confesiones luteranas entienden la Escritura como única regla y norma, con sus propias fuentes.

Qué enseña

Lo que enseñan las confesiones luteranas sobre la Escritura como regla y norma, con el lugar que cada texto ocupa en el Libro de Concordia.

La Fórmula de Concordia confiesa: «Creemos, enseñamos y confesamos que la única regla y norma según la cual deben juzgarse y evaluarse todas las doctrinas y todos los maestros son solamente los escritos proféticos y apostólicos del Antiguo y del Nuevo Testamento». ()

  1. La Fórmula de Concordia llama a la Escritura «el único juez, regla y norma».

  2. La Fórmula de Concordia enseña: «Los demás escritos de maestros antiguos o nuevos, cualquiera sea su nombre, no deben equipararse con la Sagrada Escritura, sino quedar todos juntos sujetos a ella».

  3. La Fórmula de Concordia enseña: «Los demás símbolos y escritos citados no son jueces como la Sagrada Escritura, sino solamente testimonio y explicación de la fe».

  4. La Fórmula de Concordia recibe, junto a la regla de la Escritura, los símbolos Apostólico, Niceno y Atanasiano (Regla y norma 3); la Confesión de Augsburgo inalterada, su Apología y los Artículos de Esmalcalda (Regla y norma 4); y los Catecismos Menor y Mayor, que llama la Biblia de los laicos (Regla y norma 5).

    , ,

  5. Los Artículos de Esmalcalda enseñan: «La palabra de Dios debe establecer los artículos de fe, y nadie más, ni siquiera un ángel».

Por qué

Para la Fórmula de Concordia, la Escritura es «la única piedra de toque» ().

Y explica la autoridad de su forma doctrinal común así: «porque ha sido tomada de la palabra de Dios» ().

Para las confesiones luteranas, los símbolos y los escritos no son otro juez. La Fórmula de Concordia lo dice así: «Los demás símbolos y escritos citados no son jueces como la Sagrada Escritura, sino solamente testimonio y explicación de la fe» ().

La Escritura que usa

Los pasajes que las confesiones luteranas citan sobre la Escritura como regla, y cómo los leen.

  • La Fórmula de Concordia une su afirmación de la regla con este versículo, la Escritura como lámpara que guía (Epítome, Regla y norma 1).

  • La Fórmula de Concordia lo une a la regla con la advertencia sobre un anuncio distinto, aun de un ángel (Epítome, Regla y norma 1).

  • La Declaración sólida lo cita para conservar la doctrina pura y refutar a quienes la contradicen (Declaración sólida, Regla y norma 14).

  • La Declaración sólida lo cita para el mismo oficio de enseñar (Declaración sólida, Regla y norma 14).

Cómo se vive

Para las confesiones luteranas, la regla de la Escritura se aplica a toda doctrina y a todo maestro (Epítome, Regla y norma 1).

La Fórmula de Concordia conserva también los libros útiles que explican la Escritura, siempre bajo esa regla (Declaración sólida, Regla y norma 10).

  • Examinar la enseñanza

    La regla se aplica a las doctrinas y a los maestros, y la Fórmula conserva las explicaciones útiles bajo la condición que ella establece (; ; ).

  • La Palabra y los sacramentos

    La Confesión de Augsburgo describe así el poder de la Iglesia: «Esta potestad se ejerce solamente enseñando o predicando la Palabra y administrando los sacramentos, a muchos o a cada uno, según el llamamiento» ().

  • Iglesias, escuelas y casas

    La Fórmula de Concordia informa que los catecismos fueron «usados públicamente en iglesias, escuelas y casas» ().

Grado de autoridad

Las categorías de autoridad que las propias confesiones luteranas usan para sus textos, con su definición en palabras de las confesiones.

Escritura: única regla y norma

«la única regla y norma según la cual deben ser estimados y juzgados todos los dogmas y todos los maestros» son «los escritos proféticos y apostólicos del Antiguo y del Nuevo Testamento» (unicam regulam et normam); «la sola Sagrada Escritura es reconocida como juez, norma y regla», «piedra de toque» ().

En esta página: el juez y la regla.

Confesión (símbolo)

Los demás escritos «no son jueces, como la Sagrada Escritura, sino solo testimonio y declaración de la fe», de cómo se entendió la Escritura en los artículos discutidos; y la doctrina común no ha de fundarse en escritos privados, sino en libros «compuestos, aprobados y recibidos en nombre de las iglesias» ().

En esta página: las confesiones como testimonio, quién establece los artículos, las explicaciones útiles.

Confesión de Augsburgo: «el símbolo de nuestro tiempo»

Aceptada «no porque la compusieran nuestros teólogos, sino porque ha sido tomada de la Palabra de Dios» ().

Ninguna afirmación de esta página tiene este grado.

Catecismos: «Biblia de los laicos»

Los catecismos Menor y Mayor, «en los que está comprendido todo lo que se trata más extensamente en la Sagrada Escritura y es necesario que un cristiano sepa para su salvación» ().

En esta página: los símbolos y catecismos.

Tesis afirmativa / antítesis (condena)

La Fórmula de Concordia confiesa «Creemos, enseñamos y confesamos…» y rechaza «Rechazamos y condenamos…»; sus antítesis son el rechazo de la propia tradición, en sus palabras ().

Ninguna afirmación de esta página tiene este grado.

Testigos

Los Padres y los maestros posteriores «no deben ser recibidos de otro modo ni más allá que como testigos» ().

En esta página: los otros escritos.

Adiáforos (ritos)

Ceremonias «ni mandadas ni prohibidas en la Palabra de Dios», que «no son en sí mismas culto divino, ni siquiera parte de él» ().

Ninguna afirmación de esta página tiene este grado.